Febrero no ha sido un mes fácil para fotografiar. Ha llovido casi todos los días y salir con la cámara ha costado más de lo que esperaba.
Después de un enero que me dejó buen sabor de boca, este mes he ido a lo seguro: un Kodak Gold en formato 120.
Este mes ha sido accidentado, un día llevaba la cámara en una totebag y recibió un pequeño golpe. No fue mucho, no le di importancia. Al día siguiente, vaciando la bolsa, vi un pequeño trozo de plástico negro. Lo dejé en la mesa sin saber muy bien de dónde había salido.
Más tarde me di cuenta, era parte de la cámara.
He tenido suerte, ha habido un poco de filtración de luz pero no demasiado así que creo que se podrá arreglar bien.
La cámara elegida este mes ha sido mi maravillosa Lubitel. Digo maravillosa porque es mi primera cámara de formato medio, no porque realmente sea maravillosa. Es ligera y cómoda de llevar, pero su visor es bastante pobre y cuesta un poco encuadrar y enfocar.
Si queréis ver la cámara un poco más en profundidad podéis ir a este antiguo post.
A pesar de la lluvia no me ha costado mucho terminar el carrete ya que son solo 12 fotos. Las primeras me costaron un poco más pero una vez arranque cogí ritmo y terminé el carrete para el día 24. Para revelar, las envíe a Carmencita y el escaneo ha corrido por mi cuenta.
Aquí os dejo el carrete completo en su hoja de contactos.

Han salido todas las fotos, como se ve hay algunas con algo de filtración de luz pero nada grave. He elegido para mostraros en grande estas fotos.

La primera, la tienda con mi bicicleta delante me ha gustado. La bici está ligeramente desenfocada pero no me molesta. Aquí se aprecia que ha entrado un poco de luz por la parte inferior.

La segunda foto elegida, el dragón chino del Año Nuevo. También tiene algo de filtración en la parte superior, pero la foto funciona. El dragón metido en la jardinera apoyado en el árbol y la catedral de fondo.

La última, la carnicería. El toldo con el nombre y el teléfono sin prefijo y el letrero antiguo me llamaron la atención. Busqué encuadrar de frente así que se coló el respaldo del banco de la calle.
Con las doce fotos en la mano me doy cuenta de que los clásicos son clásicos por algo. Un Kodak Gold nos captura la belleza de la luz del día, tal y como es, sin experimentos, sin distracciones. Es un carrete al que recurrir para capturar el día a día eso si, sabiendo que es un carrete con una velocidad media-baja que requiere que el sol esté ahí.
Este mes me he retrasado un poco, pero es lo que tiene la fotografía analógica, no hay prisa. Revelas el carrete, lo digitalizas y editas un poco como si estuvieses con la ampliadora en el cuarto oscuro. Y esto requiere tiempo y es un tiempo que se disfruta así que no hace falta que pase rápido.
Si te ha gustado este post y el proyecto, cada mes publico un nueva entrada para documentar el carrete del mes. Puedes apuntarte aquí para enterarte cuando actualizo.
Puedes encontrar el resto del proyecto aquí.
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