• Hace unas semanas os mostré mis primeros resultados con cámaras pinhole intentando hacer solarigrafía, eran un poco pobres pero no me he rendido y he seguido intentando mejorar los resultados.

    El sábado estuve haciéndome una cámara nueva, esta vez con una lata de refresco de medio litro, lo primero fue pintarla de negro por dentro y por fuera, después le hice el estenopo con la punta de un compás, me pareció que era muy grueso, pero aun así decidí probar.

      

    En las fotos veis la cámara pintada y abierta, en la segunda ya esta con el papel lista para colocarla y en la última el lugar donde la puse.

    Después de cargar el papel y de cerrarla pensé que mejor que dejarla varios meses era hacer una prueba, a ver si estaba todo bien, así que la puse el domingo a media tarde, todavía quedaba una o dos horas de sol y finalmente la retiré ayer por la noche.

    El tiempo de exposición ha sido de sido de unas 50 horas, algo más de 2 días.  Ayer subí el resultado a instagram, no es que sea muy bueno, se ve el sol, pero del resto de la foto muy poco, está muy poco expuesto así que está oscuro.

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  • Siempre me ha pasado que al hacer fotos con la reflex he tenido que esperar a llegar a casa para poder ver las fotos y subirlas.

    Cuando tuve el iPad me compré un lector de tarjetas y funciona bastante bien ya que lee archivos RAW, pero aun así no lo uso demasiado ya que cargar con la cámara y el iPad es mucho así que al final tenía que esperar al ordenador igual.

    Esto no había sido un problema, cuando me hacía falta tener alguna foto al momento llevaba el iPad y solucionado, pero luego se incorporó a mi equipo una Sony Action Cam.  Esta cámara tiene wifi así que puedo pasar las fotos directamente al móvil e incluso disparar desde él.

    Una vez que pruebas la conexión entre la cámara y el móvil lo echas de menos.  Mi cámara no tiene wifi y no es una prioridad cambiarla.

    Hace ya unos años vi las tarjetas Eye-Fi que tienen wifi integrado y así puedes pasar las fotos de forma inalámbrica.  Cuando las conocí no le vi una utilidad para mi, además eran muy caras.

    Pocos días antes de ir a Alcañiz a ver las carreras de Moto GP empecé a pensar que era una pena tener que esperar a llegar a casa para poder compartir fotos así que me puse a mirar tarjetas con wifi.

    Lo primero que encontré era un adaptador de tarjetas microSD a SD con Wifi, pero era caro (casi 20€) y tardaba más de una semana en llegar comprando en Amazon.  Me puse a mirar Eye-Fi, la única que conocía y vi que había varios modelos y el bueno es el caro, demasiado caro casi 100€ 32GB.

    Después me encontré con Transcend, que también tiene tarjetas con conectividad inalámbrica, y al seguir mirando aparecieron las Toshiba.

    No tenía mucho tiempo para elegir una si quería que me llegara antes del viaje, así que miré lo que había en Amazon Premium para que me llegase en un día.

    Eye-Fi lo descarte por el precio así que había que comparar Transcend y Toshiba.  De precio esta algo mejor Toshiba, a 33€ mientras que Transcend ronda los 48€ en los modelos de 32GB.  Además de la diferencia en precio hay que comparar la app en mi caso para iOS, ya que es algo muy importante.

    Las aplicaciones son bastante parecidas, aunque hay alguna diferencia, por ejemplo la de Transcend permite disparar la cámara desde el móvil y la Toshiba tiene explorador de archivos para ver las carpetas.






    Finalmente me decidí por la Toshiba y estoy contento, no tiene compatibilidad directa con archivos RAW pero se pueden pasar al smartphone.

    Seguro que a más de uno se le ha ocurrido pero viene bien, aunque es un poco costoso si quieres copiar muchas fotos o si tienes muchas fotos en la tarjeta.

    Lo primero es buscar en la Vista Carpetas, es como navegar en el ordenador, tienes las carpetas que crea la cámara y las de la propia tarjeta para el wifi.  Una vez estas en la carpeta ves el listado de las fotos con su nombre de archivo, al hacer clic no hay previsualización, simplemente se abren y se quedan en blanco así que no puedes saber que foto guardas.  Lo primero que hice al ver esto es ir a mirar la cámara, al ver las fotos voy cambiando de forma de visualización, pero en mi modelo no sale el nombre del archivo.



    Como solución lo que hago es contar la foto que es empezando por la primera o por la última, luego en la app del iPhone hago lo mismo y espero haber acertado.  Abro el archivo y como digo cuando se descarga se queda en blanco, pero se puede guardar o abrir en otra aplicación.
        

    No se por qué pero al darle a guardar, sale descargando y se llega a completar, pero no aparece en el carrete del iPhone así que la otra opción es abrir en otra app,  he probado varias y finalmente las abro con Snapseed que me permite guardar una copia en JPG.

    No es la mejor forma de pasar las fotos  pero me vale para pasar alguna.  Si en alguna situación voy a tener que pasar bastantes fotos y verlas antes de copiarlas para elegir tendré que seguir usando el iPad con el lector de tarjetas.

    Espero que Toshiba pronto actualice la app añadiendo la previsualización de archivos RAW.


  • El jueves pasado se inauguró la exposición "Naturaleza" de Jesús Rocandio en la sala Amós Salvador de Logroño, yo estuve el fin de semana y me encantó, además de las fotografías de naturaleza hay una pequeña salita dentro con un resumen de muchas fotografías de sus trabajos anteriores y los catálogos de exposiciones anteriores y de los trabajos de los alumnos de los cursos.
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    La exposición se puede ver hasta el 8 de diciembre.

    En palabras de Eduardo Momeñe: 

    Hablamos de la Naturaleza, del hecho de la Naturaleza. A partir de ello, la posibilidad de estar en ella, allí, de “reconstruirla” con la mirada.

    En cierto modo hay -es una apreciación personal no contrastada con el autor- esa resonancia de un Turner o un Friedrich, incluso de un Goethe o un Nietzsche, ese dejarse succionar por la potencia de un espacio inabarcable, sin duda en un tiempo infinito… y que habrá que acotar para poder hablarlo. La fotografía trata de ello, “habla” de ello. Nos preguntamos cómo hacerlo, la dificultad de “explicar” no solo el hecho de semejante presencia, sino ante todo, la nuestra allí –el acontecimiento de señalarla-, cómo “construirlo”.

    Es una Naturaleza “sublime”, muy diferente de la que es tan solo “bella”. Sublime por su intensidad, por su exceso, por su exceso de realidad. Incluso brutal, rocas que son brutales, en su presencia, en su existencia, en su textura, en su luz -es tan solo un ejemplo. 

    Aquella que es “tan solo” bella parece más fácilmente fotografiable, -en realidad lo es de otra manera-; ponemos el trípode allí, nos convertimos en paisajistas, nuestra cámara mira el mundo, hay un paisaje que está ahí, incluso en la lejanía, necesitamos alejarnos para que los árboles nos dejen ver el bosque. Lo que diferencia a la Naturaleza que es sublime -a la de la mejor tradición en imágenes y palabras-, es la distancia, una distancia insalvable. Del ojo que mira, a la mente que escucha, el más leve susurro, cualquier murmullo, no es posible observarla desde fuera, estamos inmersos: en lo sublime no hay distancia para mirar desde fuera. Quizá, denominemos “paisaje interior” a nuestra presencia –es una manera de decirlo- para insistir en el hecho de que vamos a hablar de ello, la dificultad de aunar lo “visto” exterior con lo “vivido” interior –es nuestra mente en forma de mirada la que “construye” lo sublime, es una dificultad de la que ya hablaban San Agustín y Petrarca. Finalmente es una negociación, un diálogo, si bien impuesto por nuestra cámara que busca la distancia exacta.

    Es nuestra cámara, ahí en el medio -somos fotógrafos-, una sofisticada herramienta de precisión que nos va a permitir “decirlo”, en la mejor manera, con la mejor escritura, la que se apoya sobre los hombros de gigantes que nos precedieron, -diría Newton-, en la mejor tradición -pienso en lo ya citados, entre otros-, para hacer posible una mirada contemporánea. 

    La dificultad también es estratégica, está la tentación de mirar desde fuera, de la “nostalgia” del paisaje, del viejo oficio de paisajista -de un cierto paisajista-, quizá un mundo idealizado, emociones que perturban –dispersan- la mirada, la tentación del maquillaje, del paraíso, de nuestro espíritu “artístico”- el que no es moderno-, siempre al acecho, que busca su minuto de gloria mediante ruidosos pronunciamientos. De hecho buscaríamos lentes deformantes –lentes que decoran- para que todo ello “encaje” en la fotografía. Sin embargo, nosotros, fotógrafos que “comprenden”, buscamos el silencio para constatar –no opinamos, no comentamos- lo que nos envuelve -nosotros siempre allí-; no es un asunto de carácter existencial, sino “lingüístico” –me disculpo por la palabra-, es un “saber”, saber utilizar el medio con todos los recursos que nos ofrece la cámara fotográfica –también el privilegio de nuestra tecnología-, silenciosa cuando absorbe los ecos del mundo, cuando corta el espacio, cuando lo fragmenta para “decir mejor”, siempre en ese total silencio, parecería mutismo, como si no existiese.

    Las fotografías de Jesús Rocandio me miran y me hablan de todo ello, de esa manera de fotografiar, de ese modo de penetrar en la Naturaleza, de esa “atracción fatal”. Atención a ese tríptico, a esos fragmentos, a esos árboles que sí dejan “atrapar” el bosque. Sí, quizá con música de Schubert.

    Eduardo Momeñe, 2015





  • Toño cañadas es el fundador de Nopo Cameras, un proyecto creado en Madrid.  Hace dos años empezó a fabricar artesanalmente cámaras pinhole, a día de hoy tiene tres modelos, la Nopo135 una cámara de 35mm con el fotograma estándar, otro modelo es la PAN135 que también utiliza el carrete de 35mm pero hace fotografías panorámicas,  el tercer modelo es la NOPO120 en formato 6x6, este modelo es el que esta viajando por España gracias a La cámara con alas.  Además desde hace poco tiene las Latas de sol, para hacer solarigrafía.

    Ahora ha lanzado una campaña de crowdfunding en Kickstarter para mejorar Nopo Cameras, no os voy a adelantar nada del del proyecto sólo que hay dos cámaras nuevas.

    En dos días ha conseguido un 20% de los 12.000€ que necesita para que termine con éxito, quedan 30 días  por delante en los que espero que consiga financiar el proyecto y que Nopo Cameras siga creciendo.


  • Este verano he probado la solarigrafía, no la conocía de nada, pero un día vi una fotografía extraña y estuve investigando un poco.  Encontré www.solarigrafia.com y lo que más me llamó la atención fue el "hazlo tu mismo" así que eso hice.

    Para los que  no conozcan la solarigrafía es una fotografía de larga exposición que registra la huella del Sol en su movimiento aparente sobre el cielo (Eclíptica). La imagen aparece por ennegrecimiento directo debido a la sensibilidad del papel fotográfico. No se revela ni tampoco se fija, es escaneada y procesada con un programa de tratamiento de imágenes para obtener un archivo digital. Son necesarias exposiciones de tiempo que ocupan desde un día, hasta varias estaciones durante el año. Nos proporcionan información sobre la posición del Sol en el horizonte para cada Latitud; relacionando el clima con el paisaje y el movimiento de los astros.

    Me construí una cámara con un tubo de un carrete para probar, la deje una semana en la venta de casa y la abrí, ahí vi como había salido la imagen, pero no se veía el sol.  Supuse que era por el tiempo que había estado colocada, pero no lo sé.
     
    Con esto me animé a dejarla más tiempo y a hacer otra, cada una a estado 3 meses (las coloqué en junio y las quité a primeros de septiembre) y después las abrí con ganas de ver como se movía el sol durante un trimestre.

    Como ya he dicho una cámara esta hecha con un tubo negro de carrete, la otra la hice con una caja metálica de unos 8,5 x 8,5 cm y 2 cm de alto, y en las dos el estenopo era casero.  La segunda cámara, que pensé que iba a ser muy angular por los escasos 2 centímetros de altura, me ha dejado una fotografía redonda y con casi todo el papel sin exponer, la primera da una fotografía cilíndrica que hace que sea angular.

    Esta primera imagen es la de prueba que tuve una semana. (Las franjas que se han formado es por el escáner, no por la foto)
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    Esta otra imagen es la de la caja cuadrada, como no se a expuesto más que un pequeño circulo en el centro del papel, y por desgracia no se ve el sol. ( Salió bastante manchado el papel, he incluso tiene algo de óxido en las esquinas de la caja metálica)
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    Esta última es la misma cámara que la de prueba, pero casi no se aprecia nada, me da la sensación que le estuvo entrando luz, como se ve en la parte de abajo tiene una marca que en el negativo se ve negra.
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    Por desgracia de este experimento no he podido obtener ninguna fotografía buena, pero ya estoy pensando en hacer otra cámara.

    Un detalle que me había olvidad comentar, el papel es Ilford Multigrade IV, el tipo de papel influye a la hora de los resultados, ya que los hay de muchos tipos.